28.2.05

carta a isabel

Desde hace tiempo he visto tu foto, en blanco y negro, la contemplo aunque no la entienda, entre números y gráficos observo lo que ya eres, y me acuerdo cuando eras un polvito de estrellas, aunque no es una foto muy buena veo unas líneas que marcan el tamaño de tu cabeza, la curvatura de tu cuerpecillo, el número de tus vértebras y los dedos de tus pies… también veo una mano que saluda; es tu mano saludando al mundo que te espera gozoso desde hace ya más de ocho meses.
Tengo junto a mí una cartita escrita en tu representación, ya que aún eres “Isabel desde la pancita”. Esta cartita me la escriben tu papi y tu mami y me preguntan si quiero ser tu madrina. La respuesta a esa pregunta es no.
No quiero ser solamente la persona que invite al bautizo, compre los bolos y lleve regalos en tu cumpleaños, quiero ser más para ti. Quiero ser tu tía, tu niñera, tu madrina, tu amiga y tu confidente. Quiero darte un fuerte abrazo cada vez que estés cerca de mí, correr por entre los árboles haciendo risas exageradas, hacer burbujas en el zoológico, cantar las canciones de las princesas mientras nos hacemos el pedicure, leer juntas un libro de aventuras, abrazarte cuando te sientas triste porque tus papis estén fuera de casa, explicarte porqué en el mundo las nubes son blancas y no color de rosa, cambiarte los pañales aunque aún me siga dando asco, jugar a escondidillas atrás de las cortinas de tu abuela y quiero comer helado contigo cuando haga calor. Quiero ser un ejemplo y enseñarte lo poco que yo sepa, pero sobretodo quiero que tu me quieras aunque sea la mitad de lo que yo, desde ahora, ya te quiero.
Me gustaría contarte una historia que le he contado a Sofía desde que era una pequeña pequeñita criaturita, justo de la edad que tienes tú ahora; pero la verdad es que no sería justo dedicarles las mismas palabras ya que cada una tiene un lugar muy especial en mi corazón, es por eso que tendrás que pedirle a ella que te cuente acerca de los dos maravillosos años que ella ha tenido en este mundo, de las personas fantásticas que la rodean a ella y que ahora te van a rodear a ti también y, en breves palabras te diré que tendrás un abuelito muy dulce con quien jugar, una abuela Caro que te hará vestidos de princesa, una abuela Sandra que te llevará a montar caballos en el parque, tres tías que serán como tus hadas madrinas en cualquier momento que nos necesites, tendrás un angelito de la guarda llamado Rosita (tu bis) cuidándote y orientándote todo el tiempo desde el cielo… tendrás a los mejores padres que la vida te haya podido dar, porque has sido tú, pequeña Isabel, quien has escogido venir a este mundo a brindarles la dicha de ser padres por segunda ocasión y será tu deber cuidarles y enseñarles durante toda su vida.
Y eso no es todo, de una vez te cuento que siendo así de pequeñita, tienes a la mejor hermana mayor del mundo, un angelito que dios ha mandado previamente para cuidarte, jugar contigo, hacerte enojar y hacerte reír. La pequeña Sofía ha sido la dicha más grande que hemos tenido en este mundo desde hace tiempo y ahora esa alegría la complementarás y aumentarás tú.
Pero también depende de ti el aprender a vivir, aprender a querer, a sufrir y amar.
Yo nunca tuve una hermanita menor, por lo que no le he podido decir a Sofía lo que se siente cuidar de un bebé, verla dormir, sentirla frágil cuando le den su primer baño o ayudar a mamá cuando ella esté cansada. Por lo que te digo pequeña Isabel, lo que se siente ser la hermanita menor de alguien; cuando una es la menor, tiene un ejemplo a seguir, alguien a quien imitar y a quien adorar, alguien que te puede aconsejar porque ya vivió algo semejante, una hermana que será tu cómplice de travesuras y tu celadora cuando te portes mal, alguien que se ría de tus tonterías y se enfurezca cuando tomes sus pinturas. Sobretodo, Sofía será tu compañera y tu bastón en momentos difíciles y tu amiga y hermana siempre… te lo digo porque esto sí lo sé, porque yo tengo una hermana mayor que siempre será mi hermana mayor, que siempre ha estado y estará ahí cuando me siento triste, a quien le hablo para contarle mis proyectos y mis cosas, alguien en quien siempre he podido confiar, una persona que me apoyó cuando era adolescente y que siempre fue el puente de comunicación con mi madre…
¿Sabes? Esa hermana mayor que tanto quiero es tu madre, y te felicito porque te has sacado un premio al tenerla y estoy segura que ella te ayudará a ser una gran persona; tal y como es ella.
Ella va a pasar ahora por un momento mágico en el cual dejará de ser el recipiente de tu cuerpo y pasará a ser tu mami, tú dejarás de ser su pancita y pasarás a ser su hija y la bebé de todo el mundo. En la vida conocerás gente de todo tipo y tendrás muchos amores, pero nunca te olvides que tus padres te quieren con toda su alma y te darán lo mejor de ellos para que nunca nada te falte.
Vendrás a un mundo que aparentemente se cae a pedazos, donde existen personas buenas y personas malas, donde la justicia es nada más que un concepto y donde los valores no existen más que en la voluntad de cada uno de nosotros. Podrás decir; yo nunca pedí nacer, pero uno no puede ser tan egoísta, uno no viene al mundo porque lo quiera o no, sino porque tiene una misión en la vida, nadie sabe cuál es su misión hasta que no la cumpla y para cumplir tu misión deberás vivir plenamente cada momento de tu vida como si fuera el último; cada cosa que te pase atesórala en tu mente como un recuerdo y siempre aprende del pasado para mejorar tu futuro y disfrutar tu presente, ya que sólo para eso sirve la historia.
Podrás decirme que yo no soy nadie para decirte esto, y yo te contestaré que parte de mi misión en esta vida, en mi vida, es escribir esta carta, es cumplir lo que dice esta carta, es querer a la gente que me rodea y recordarles con cada uno de mis actos que el mundo sigue existiendo gracias al amor y al respeto que uno le da a los demás.
Pequeña… pequeñísima Isabel, ya te quiero, y te querré más cuando estés afuera de aquel universo momentáneo que es la pancita de mamá; te querremos todos.
Le pido a tu mami que guarde esta cartita y te la lea cuando ya tengas edad para comprender un poco, y que luego te la preste para que tú la leas solita cuando ya lo puedas hacer y te pido a ti que la guardes como un recuerdo y que la analices con calma cuando seas una mujer y entiendas porqué escribo estas líneas, ya que hasta ahora, no he encontrado una forma mejor de expresar lo que siento; siempre he escrito… escribo y escribo y no dejo de escribir porque escribiendo me siento viva.
Te invito a vivir la vida apasionadamente, aunque duela mucho, porque siempre es mejor llorar lo que uno hace y arrepentirse de los errores que morir de nostalgia por algo que no vivirás jamás. Te invito a asomarte al precipicio y tomar la decisión –correcta o incorrecta-, también agarra al toro por los cuernos, a viajar, a soñar, a pensar, a sentir… te invito a vivir; ¡ven a vivir la vida entre nosotros! Acá te esperaremos con los brazos abiertos. En la vida sentirás temor, algunas veces te asustarán solo sombras en tu cuarto y otras veces serán peores cosas, pero que nunca te de miedo seguir viviendo y seguir adelante. Tendrás una misión en la vida, sólo Dios sabe cuál es… tu trabajo es vivir siempre con alegría y, como le escribí a Sofía el 6 de junio de 2001: “ahí estaremos siempre para vigilar tus pasos por si llegas a caerte, pero recuerda: el mundo es sólo un mundo finito y una caída es solo una caída y después, indiscutiblemente sale el sol y, ya lo verás, es un sol hermoso… como ninguno”.


El pasado es historia, es la base de la vida. El presente es la única cosa que tenemos… y lo único que podemos cambiar… ¡VIVE!

Te querré siempre, te lo prometo.

27.2.05

big fish

Sería horrible ser
pez de pecera,
pero ser pescado
en pecera sería peor...
y cuando uno es pescado
en pecera
seria...
no tiene chiste,
ni sentido,
ni nada
porque está muerto.




...ni nada...
más bien flota,
así,
de pechito.

23.2.05

el frío se va

tantas heridas
viejas
y nuevas.
imágenes de sanguijuelas
cantando,
atragantándose
en tremendo festín
de tu dolor,
que se pegan al cuerpo
dándote calor
y hacen sangrar la piel,
con el frío
de un invierno
correteado por las flores
un invierno
helado
sigue soplando
dejando costras...
incluso en la nuca.

21.2.05

crescendo sempre ben marcato

¿Cuál es la prisa de crecer?
Carajo…
Si crecer no es más que mirar desde arriba,
dejar de gatear,
precipitarse con más constancia,
esfumar un odio concebido en la mente,
crecer es dejar de considerar a tu madre una pendeja
para descubrir que todos los demás
son tan pendejos como tú.
Crecer es dejar de llorar
por un amor frustrado,
adolecer
y sentir tristeza por un mundo
donde andas a dos patas,
un mundo
que envejece,
no crece
y se acaba…
Crecer es estar
sin vivir,
disfrutar el futuro tropezando con el hoy.
Cuando creces vez el pasado
con alivio,
lo sientes como un pedo que al fin liberas
silencioso e inodoro;
suspiras…
comienzas por apiadarte por los que van detrás,
los que todavía no tienen esta carga,
los que justifican su vacío en el sinsentido,
los compadeces
reflejando autocompasión,
y con todo…
crecer es dejar de pretender
y empezar a ser.
Lástima que todos
terminamos siendo
lo que nunca deseamos ser
cuando fuéramos grandes…



Poco Allegro…
Poco Adagio…
Stringendo il tempo…
Sempre puì Allegro
Sempre silencio.


(little happiness, little slowly, tightening the time… always silence)


18.2.05

fénix

a todos aquellos que les guste el rock.
visiten a
fenix en su nueva página web.

donde podrán bajar las dos grabaciones que ha realizado Fenix, conocidas con el muy original nombre de Fenix 1 y Fenix 2, así como las portadas y nada más porque son músicos... no cyberñoños, mjmjmj.



Fenix, el grupo que le gusta a todos...
aunque "todos",
todavía no lo saben.

16.2.05

bicicleta roja 2

Amo esas arrugas,
tus pestañas,
el brillo de tus ojos amarillos.
Amo el sonido de tu cuerpo
cuando descansa entre mis brazos
y el aroma de tus manos cuando me tocas.
Amo el color de tu risa
y la magia con la que me haces sonreír
suspirar
reír
y llorar.

Me repito a diario
tratando de reinventarme,
de mejorar el molde…
por ti,
por una segunda vuelta
otra oportunidad.
Qué más da
¿qué me das?
¡qué me das!
para amarte
y tenerte siempre
a mi lado…



si yo soy la flor
del desierto
que brinda esa esperanza,
de alumbrar,
en un lugar tan árido,
como puede ser la vida,
alumbro la imaginación
y la esperanza,
y hago crecer
los más bellos retoños
en una tierra hostil…
si yo soy la flor,
es porque tú eres el cactus
donde me gusta nacer.

Ahora renazco,
revivo,
renuevo,
reinvento…
y recuerdo
ese temor
del dolor extraño
maldito
dolor
de extrañarte,
por siempre…
sabiendo que te conocí
y te perdí.

siempre quise una bici roja
ya lo he dicho.
Yo no sé andar en bici,
nadie tuvo nunca tiempo de enseñarme
¿podrías regalarme una?
Con cascabeles
Color roja
Y ¿enseñarme a caminar?

14.2.05

tinta y papel

entre el tintero y el papel
pienso...
entre el papel y el tintero
escribo...
entre que pienso y escribo
fumo...
y por momentos pienso en ti
en voz
o sin ella
en silencio...
y sin llorar
derramo la tinta
y el tintero se abraza al papel,
corre su velo negro
a través de mis letras
y mis dedos manchan
la creciente confusión
de mi cerebro,
de mis dedos
que no saben ni que hacer.
Callo,
Silencio…
Mantengo dentro el aire,
para no soplar más en esta tempestad
evitar el embravecimiento de los ríos,
cascadas,
ónice negro hacia el tapete.
Momento es de parar el cerebro,
dejar de pensar,
analgésico efervescente;
cerrar el tintero agotado,
tirar el papel por la borda,
barrer el excremento…
o tal vez,
conseguir un lápiz,
una goma,
y un trapo.

9.2.05

despierta

Te veo dormida
Despierto tú
¡Despiértate!
Te veo y te despierto
con la punta de la lengua
desde la fortaleza de roble...
El cuerpo con dolor descansa,
cadencia y una sombra en los párpados.
Atisbo, la nicotina en los dedos
Sonido: roce de dos manos, entre los dedos
Visión: una escalera con un xilófono
Un racimo de pestañas
La respiración acompasada, temblor sanguíneo
Del centro hacia afuera: nudo que se abre
Tinta, nicotina y ceniza,

letras...
Torcer el cuello con palabras
Pianos engarzados en lánguidos saxos
Y la voz profunda, sinfonía en dos compases.
Del círculo: el paño caído en precipitada fuga
Un extraño cruzando el río
cubriéndose de flores azules
La metáfora de las cuatro paredes,
el encierro de dos

y el sexo...
Un calambre en el arco
y el suspiro entrecortado para no despertar
en vida, todas las lecciones serán en azul, en franca agonía...

mejor sigue durmiendo.

7.2.05

creepy versión 2.0


este es elmo.
nicolás se lo ganó en six flags
hace algunos años.
yo le tomé una foto
y kedó toda pinche...
traté de mejorarla
y kedó peor.
sino está sardina
no sé hacer nada!
snif.


y este está tan lindo!

me lo robé de días feroces
espero no me vaya a morder nadie.
mjmjmj


4.2.05

viaje a la semilla (fragmento)

...“Los cuadros de mármol, blanco y negro, volaron a los pisos, vistiendo la tierra. Las piedras, con saltos certeros, fueron a cerrar los boquetes de las murallas. Hojas de nogal claveteadas se encajaron en sus marcos, mientras los tornillos de las charnelas volvían a hundirse en sus hoyos, con rápida rotación. En los canteros muertos, levantadas por el esfuerzo de las flores, las tejas juntaron sus fragmentos, alzando un sonoro torbellino de barro, para caer en la lluvia sobre la armadura del techo. La casa creció, traída nuevamente a sus proporciones habituales, pudorosa y vestida. La Ceres fue menos gris. Hubo más peces en la fuente y el murmullo del agua llamó begonias olvidadas.
El viejo introdujo una llave en la cerradura de la puerta principal y comenzó a abrir ventanas. Sus tacones sonaban a hueco. Cuando encendió los velones, un estremecimiento amarillo corrió por el óleo de los retratos de familia, y gentes vestidas de negro murmuraron en todas las galerías, al compás de cucharas movidas en jícaras de chocolate.
Don Marcial, Marqués de Capellanías, yacía en su lecho de muerte, el pecho acorazado de medallas, escoltado por cuatro cirios con largas barbas de cera derretida.
Los cirios crecieron lentamente, perdiendo sudores. Cuando recobraron su tamaño, los apagó la monja apartando una lumbre. Las mechas blanquearon, arrojando el pabilo. La casa se vació de visitantes y los carruajes partieron en la noche. Don Marcial pulsó un teclado invisible y abrió los ojos.
Confusas y revueltas, las vigas del techo se iban colocando en su lugar. Los pomos de medicina, las borlas de damasco, el escapulario d cabecera, los daguerrotipos, las palmas de la reja, salieron de sus nieblas. Cuando el médico movió la cabeza con desconsuelo profesional, el enfermo se sintió mejor. Durmió algunas horas y despertó bajo la mirada negra y cejuda del padre Anastasio. De franca, detallada, poblada de pecados, la confesión se hizo reticente, penosa, llena de escondrijos. ¿Y qué derecho tenía, en el fondo, aquel carmelita, a entrometerse en su vida? Don Marcial se encontró, de pronto, tirado en medio del aposento. Aligerado de un peso en las sienes, se levantó con sorprendente celeridad. La mujer desnuda que se desperezaba sobre el brocado del lecho buscó enaguas y corpiños, llevándose poco después, sus rumores de seda estrujada y su perfume, abajo, en el coche cerrado, cubriendo tachuelas del asiento, había un sobre con monedas de oro.
Don Marcial no se sentía bien. Al arreglarse la corbata frente a la luna de la consola se vio congestionado. Bajó al despacho donde lo esperaban hombres de justicia, abogados y escribientes, para disponer la venta pública de la casa. Todo había sido inútil. Sus pertenencias se irían a manos del mejor postor, al compás de martillo golpeando una tabla. Saludó y le dejaron solo. Pensaba en los misterios de la letra escrita, en esas hebras negras que se enlazan y desenlazan sobre anchas hojas afiligranadas de balanzas, enlazando y desenlazando compromisos, juramentos, alianzas, testimonios, declaraciones, apellidos, títulos, fechas, tierras, árboles y piedras; maraña de hilos, sacada del tintero, en que se enredaban las piernas del hombre, vedándole caminos desestimados por la Ley; cordón al cuello, que apretaba su sordina al percibir el sonido temible de las palabras en libertad. Su firma lo había traicionado, yendo a complicarse en nudo y enredos de legajos. Atado por ella, el hombre de carne se hacía hombre de papel.
Era el amanecer. El reloj del comedor acababa de dar las seis de la tarde.”
...


Alejo Carpentier.
La guerra del tiempo.