26.7.05

se informa que los materialistas no somos, como se piensa normalmente, camiones de carga.



68




“Hay acuerdo general en que el movimiento explotó el 26 de julio de 68, pero como siempre en la historia real, los que lo explotamos no sabíamos entonces lo que se estaba explotando (...) Cuando la manifestación dio curva para entrar en La Alameda, oímos a lo lejos los coros de otros gritos. Fuera porque Santiago y yo teníamos madera de nueva izquierda, porque éramos menos ortodoxos que la mayoría, fuera porque él era hijo de psicólogo y yo de periodista, dejamos nuestra manifestación, cuyo final en soñolientos discursos parecía previsible, y nos lanzamos de mirones. Caminamos una docena de cuadras con los ticos siguiéndonos. De repente estábamos metidos en una marcha de estudiantes politécnicos que protestaban contra las porras y las agresiones de bandas juveniles, avanzando hacia el Zócalo y echando mierda contra la FNET, la organización de control estudiantil que el gobierno tenía en el Poli. Parecían más festivos y bastante menos serios que nosotros. Parecían más genuinamente encabronados. Parecían más inocentes.
De repente las cortinas metálicas de los comercios comenzaron a cerrarse. En la vanguardia sonaron gritos, el paf, paf, de las explosiones de las bombas de gas. Segundos después estábamos rodeados de granaderos que no pedían que nos disolviéramos, sino que se dedicaban a apalearnos, aprovechando que habíamos quedado atrapados en las estrecheces de la calle Palma. Las puertas se cerraban. Recuerdo con claridad la sangre corriendo por la frente de alguien que venía a mi lado, los zapatos que se perdían cuando la gente corría sin espacio, tratando de salir de la primera fila. La sensación de que nunca se podría huir de allí sin ser apaleado. Los granaderos se acercaban. La multitud se compactaba, gritos y jadeos, algunos golpes en las cabezas dados sin misericordia, con odio. La sensación de que no había salida y que el apaleamiento sería interminable llevó al pánico. Uno de los ticos trató de sacar una pistola, Santiago y yo se lo impedimos. Si disparaba nos masacraban. Los granaderos no sólo traían macanas, también fusiles. La fila de granaderos se acercaba, nuevos cuerpos caían al suelo sangrando. Un accidente. Se abre un hueco en la valla azul. Corremos en la huída feliz, hasta ser atrapados nuevamente por tres o cuatro policías en un estacionamiento. El acto heroico de Santiago, quien se lanzó sobre un granadero que estaba a punto de desnucar a un chavito de una vocacional de un macanazo y rodó por el suelo abrazando al policía. Una llegada a prepa 3 donde interrumpimos la sesión de cineclub, para informar que allá en la calle los policías se habían vuelto locos. El gobierno represivo de Díaz Ordaz... La certeza de que algo estaba pasando, las imágenes que se fijaban de una manera terca en la retina para pasar a la memoria. Terminar la noche juntos. La visita a la casa de una amiga que acababa de tener un hijo. Las noticias de que también la manifestación del 26 de julio había sido reprimida con gases y macanas. ¿Se habían vuelto locos de verdad?
No era la primera vez que nos apaleaban. Era una de las insanas costumbres del estado mexicano, meterle palo de vez en cuando a los estudiantes, para que supieran quién mandaba. Los granaderos habían asaltado el año anterior la voca 7, y la manifestación por Vietnam del 65 había sido disuelta a palos con un saldo de 50 heridos. Yo uno de ellos. Me había costado una herida sobre la ceja izquierda de siete centímetros en arco. Un policía de civil me había zumbado con un periódico enrollado dentro del cual traía una varilla. En Sonora el año anterior había entrado el ejército, y pesaban sobre todos nosotros los acontecimientos de dos años antes en la universidad de Morelia. Pero ahora, ¿qué se traían?
Terminamos el día en un bautizo, con dificultades para hacer el resumen, felicitándonos por estar completos, luciendo los raspones, el miedo ya fugado.”
PIT II
68
Planeta Ed.

22.7.05

a oscuras

Escondida, entre las tinieblas de un pasillo que ha quedado desierto por falta de electricidad. A tientas, encuentro un cerillo, la mecha no enciende, el aire la ahuyenta… sigo en silencio. No puedo escribir, ni leer, ni pensar… está todo a oscuras. El recuadro de cristal permanece en tinieblas, la compañía de luz de vacaciones, para variar. El aburrimiento me agota más no lo suficiente como para volver dormir. De pronto, en el cielo se enciende una luz tenue que permanece. Salgo nuevamente al pasillo, a gatas después de tropezarme con el tiradero que se ha ido acumulando; también la sirvienta está de vacaciones... desde hace 5 años.Pasando la montaña de ropa sucia es que los veo, por la ventana común. Son dos… ella está atrapada contra la tierra un poco asustada y él la mira con perverso cariño, con esos ojos inservibles pero tan hermoso, tan llenos de miedo detrás de los cristales empañados de una lluvia particularmente delgada. Un brazo se acerca al cuello, apretándolo con dulzura y el cuello se resiste, entonces el brazo de él inyecta más fuerza... la adrenalina que me sube por el pecho, sofócame e inúndame los poros esperando no ser descubierta. El terror en la mirada de ella no impide que siga levantando las piernas para tocarle las nalgas con las pantorrillas. Él se ausenta, algo en su mirada me hace saber que la desea pero le tiene miedo. La luna está amarilla, suenan las olas del mar… par de dos recostado sobre la arena; tierno manto de fina piedra. Ella le suplica con la vista que la tome, él sólo acaricia su cabello y le sigue estrujando el cuello. El amor es una ilusión engañosa cuando no se le conoce.


“Pronto, bésala”…. Nada…. La noche terminará pronto, la luna no podrá soportar más el peso de una noche sin estrellas, y él sigue sin besarla, incrementando el deseo en ella y en mí. Ella lo tocó hasta desfallecer, él permaneció con la mirada perdida y las manos decididas a no moverse hasta que desapareció la luna. Yo regresé a mi habitual incertidumbre, con frustración enmarañada entre los dientes. Me quedé con ganas de ver un final más intenso pero la muerte siempre es un final sin segundas partes; definitivamente aburrido. Gateé vencida de vuelta a la soledad… por lo menos él dormirá tranquilo. Ella soñará un mejor final para esta historia; o tal vez no. Yo encontraré una linterna y seguiré maldiciendo eternamente la oscuridad provocada por la ineficiencia de la compañía de luz.

18.7.05

diálogos efímeros XVII


- Hoy he estado pensando en efimerías.
¿ ah si?
- si.
- y ¿qué pensabas?
- si estás parado en una selva, en África… ¿allá hay selvas?
- no sé.
- Bueno, en la llanura o estepa o donde chingados quieras que haya un matorral.
- Me imagino el matorral.
- Bien, ahí en el matorral ves a un animal rayado escondido, ¿qué piensas que sería: una cebra o un tigre?
- Pues un tigre porque las cebras no andan solas.
- Puede estar perdida.
- Como sea… ¿y luego?
- ¿luego qué?
- ¡cuál era el punto!
- Saber si estás parado frente a una cebra o un tigre y con cual podrías sobrevivir si te atacara.
- Espero que estés siendo irónico, porque un tigre te haría carpaccio y las cebras son vegetarianas. Sobrevivirías el ataque de una cebra.
- Incorrecto; con el tigre sobrevives.
- Jajajajaja no mames.
- ¿Has visto cómo corteja una cebra macho a una hembra?
- Supongo que no.
- ¡parece que la va a matar!
- Y esto ¿qué carajo tiene que ver con las efimerías?
- …
- ¡ah! Ya entendí.
- ¿Qué?
- La relación… si sigues viendo el animal planet de madrugada te va a salir un tumor.
- Qué bruta eres. ¡No habías captado! Jajajaja y llevo media hora hablando.
- Cabrón, la gente común ve pornografía.

15.7.05

work is the curse of the drinking class

- oiga joven, ¿qué es pomegranade?
- pos es como una especie de... este...como rojo... es una fruta...
- ¿cómo manzana?
- ¡ándele!
- a ver...Carlos... mejor dígamelo en español.
- creo que se llama granizo.
- ah bueno, yo pensaba que era granada.
- no no, eso es otra cosa, esto es granizo, es como rojo... como manzana...
- si, me imagino... bueno, pues tráigame uno de esos martinis de granizo.
- enseguida.



12.7.05

tango nocturno

Tengo en la sonrisa
el olor de tu aliento,
cálido,
sincero,
agitado corazón.

Siento en estas manos
el deseo
intenso
de introducir mariposas
en lo hondo
de algún estómago
perdido
al interior de tu cavidad
cardiaca.

Taquicardia
de un tango
bailado
a lo inconsciente,
innato
dentro del pulso
nocturno.

Cruce de miradas
constantes,
imaginadas,
creadas
a partir de horas
de estúpida adolescencia.

Suelo ser un caracol,
gusto de figura
infinita,
caparazón universal;
espiral cerrado.

Y tú…
sin pedir permiso
me abres cual acordeón,
desdoblándome
desenredándome
despistándome
descubriéndome
deslizándote entre mis huesos
cual mariposa de esternón
después de un lindo amanecer.

Quisiera respirarte fuerte
hacer que el recuerdo
de esos ojos
inquietos,
derribe mi diafragma.

Bocanadas de
nuevas cenizas,
revoloteando
en estos surcos oculares.

Esperaré,
porque no queda mejor camino.
Esperaré,
ya que deseo hacerlo.
Esperaré,
volver a olfatear
tus labios
y
sentir aquella
crítica mirada
acalambrarme los sentidos.

10.7.05

carta a sofìa


¿Sabes? Sé, por lo que me cuentan, que apenas eres una pequeña pequeñita criatura de escasos ocho meses de (útero)edad, sé que no hemos tenido el gusto (o el susto) de conocernos, sé además que estas líneas no las leerás por ti misma hasta pasados los seis años y que no les tomarás valor hasta que seas una mujer.

Hablando de mujeres, déjame contarte una pequeña pequeñita historia.

Imagina a dos mujeres, con todo lo que esta pequeña palabra tiene en su gran contenido, que se conocieron siendo niñas. Imagina ahora a dos niñas que, al conocerse, comenzaron a hacerse mujeres juntas. Imagina que esas dos mujeres además de sólo “ser”, han tenido la ventura de ser más que Seres; de ser amigas. Imagina una vida llena de traspiés, sueños, conflictos, risas, llantos, logros y traiciones; ahora, imagina dos de la misma vida. Dos vidas totalmente distintas, (dis)totalmente similares, (anti)totalmente perfectas, que están (f)un(d)idas por un lazo pequeño pequeñito (de tu mismo tamaño) que se llama cariño.

¿Sabes? Este mundo que te espera es llamado por los seres racionales como “El mundo perfecto”, es llamado por los intelectuales como “el mundo no perfecto”, es llamado por la gente como “mundo”, es llamado de muchas maneras, y es llamado por mí como la “eterna tontería”.
Te preguntarás, “bueno, si es una tontería, entonces ¿cuál es el sentido de vivirla?” Lo chistoso de que sea una tontería es que no debes de prestarle mucha atención a sus problemas sin solución; es sólo un mundo con principio y fin. Lo curioso de que sea eterna es que, tarde o temprano (o más temprano en la mañana que en la tarde), uno se acostumbra aprende y contribuye.
Voltaire dice que el ser humano por sí mismo, utilizando su propia razón, no puede cambiar el curso de la historia. Pero si todos los hombres utilizan su propia razón, pueden ayudar a cambiar el movimiento (des)lento de los acontecimientos influyendo en su especie. Como un granito, pequeño pequeñito de arena (como tú alguna vez lo fusite).
Y finalmente, el propósito de estar P(v)arados sobre esta Tierra circular, es buscarle sentido a tu pequeña pequeñita existencia.

Me gustaría hacer un paréntesis “(“ o quizás un par de ellos “(así está mejor)” para disculparme, por si esta carta te parece complicada, aburrida o cualquier otra cosa. Soy una pseudo-intelectual que, posiblemente lo único bueno que haga en la vida es escribir. Ray Bradbury decía que uno debe de escribir, (des)escribir y escribir… para no estar muerto. Esto, estas líneas compuestas de puras letras y de puro amor, te las escribo con el corazón deseando que llegues a ser una persona valiosa que le quite un poco el gris a este mundo tan prontamente acabado. Te escribo para no estar muerta. Te escribo estas líneas por si, alguna vez llegase a faltarte de dónde agarrarte, encuentres una gran cantidad de caracteres, de letras, de frases, de párrafos, de textos y de ideas que, posiblemente no te ayuden de mucho, pero te recordarán que en este mundo sigue existiendo el amor, sigue prevaleciendo la amistad, sigue viviendo una voz en cada corazón que nos permite actuar o des actuar en una realidad tan llena de fantasías.

En estos momentos, tu tía Nadine está pensando “chale, que elevado”; o tal vez no. Posiblemente los versuchos me(enfermé)ntales de tu tía Vanessa la estén conmoviendo, siempre le ha gustado cómo escribo. Pero a eso me refería párrafos atrás: Me refería a dos mujeres totalmente únicas que se conocieron en la infancia para crecer juntas y que son lo que son en el presente por una infancia feliz llena de personas dedicadas única y exclusivamente a hacernos la vida interesante. Nosotras somos dos mujeres que no sabemos de qué material está hecho el mundo, que no nos interesa saber si hay una fuerza natural universal que rige nuestras acciones y que, definitivamente, no nos incumbe el partido de la semifinal de la Copa Confederaciones, eso sí, ayer nos pasamos toda la tarde interesadas en buscar ropita linda para regalarte en tu (pre)fiesta de cumpleaños.

Pero algo te aseguro Sofía: Yo me conozco, por gracia divina yo conozco a esa otra mujer y por desgracia no he tenido la venia de conocerte a ti. Y, sin embargo, te puedo jurar que nosotras seremos de esas personas que dediquemos gran parte de nuestra vida a brindarte cariño y apoyo, y un cuarteto de brazos para hacerte sentir una persona dichosa, y ayudar en la formación de una mujer de bien que contribuya con Sabiduría a su especie y le haga un gran honor al nombre que se le ha (im)puesto.
Me resta por decir que esta vida no es un sueño dorado, pero definitivamente se necesita de los sueños para seguir viviendo. Me resta decirte que sólo por ser hija de una mujer increíblemente hermosa en todo el sentido de la palabra, serás dichosa entre la escasa estadística mundial de niños que nacen con amor de sobra. Me resta decirte que te hemos esperado tanto que no nos puedes defraudar, me resta decirte que en estos momentos ya tengo ganas de llorar. Me resta decirte un montón de cosas… pero te las diré mientras vayas creciendo, si la vida, esta vida tan increíblemente enigmática, me lo permite.
Que tengas una excelente vida Sofía… ahí estaremos siempre para vigilar tus pasos por si llegas a caerte, pero recuerda: el mundo es sólo un mundo finito y una caída es solo una caída y después, indiscutiblemente sale el sol y, ya lo verás, es un sol hermoso… como ninguno.

6.7.05

coin operated boy

the dresden dolls



Coin-operated boy Sitting on the shelf He is just a toy But i turn him on And he comes to life Automatic joy That is why I want A coin operated boy Made of plastic and elastic He is rugged and long-lasting Who could ever ever ask for more Love without complications galore Many shapes and weights to choose from I will never leave my bedroom I will never cry at night again wrap my arms around him and pretend. Coin-operated boy All the other real ones that i destroy Cannot hold a candle to my new boy and i'll Never let him go and i'll never be alone Not with my coin operated boy...... this bridge was written to make you feel smitten With my sad picture of girl getting bitterer Can you extract me from my plastic fantasy I didn't think so but I'm still convinceable Will you persist even after i bet you A billion dollars that I'll never love you Will you persist even after I kiss you Goodbye for the last time Will you keep on trying To prove it? I'm dying To lose it.I'm losingMy comfort. I want it I want you I want aI want acoin-operated boy. And if i had a star to wish on For my life i can't imagine Any flesh and blood could be his match I can even take him in the bathCoin-operated boy He may not be real experienced with girls But I know he feels like a boy should feel Isn't that the point?That is why I want a Coin-operated boy With his pretty coin-operated voice Saying that he loves me That hes thinking of me Straight and to the point That is why i want A coin operated boy.


1.7.05

edicius 2.0

¿Sabes?
Me rehúso a pensar
que te dejas caer.
Aferrándome a sentir
en las vísceras
el dolor que has perdido;
ya no te importa
encontrarlo
estás vacío
del furioso malestar…
ahora sólo lo siento yo.
La piel se te convierte en un cielo nublado,
matices grisáceos se comen tus poros,
los ojos se opacan con el último adiós.
No quiero suponer
que te dejas caer,
te resistes a volver
sentir es algo que aún te duele.
Degustabas el dolor mismo,
que ahora te aterra
y no te permite vivir.
Cómo imaginar
que se te olvide el amor
y la inercia se apodere de ti,
¿en qué momento la vida dejó de llamarte?
¿cuándo comenzaste a reírte del cielo,
a fastidiarte del infierno?
la ataraxia del fin te carcome
esos sueños de antaño
que no volverán.
No quiero pensar,
no quiero sentir,
no quiero saberme
de vida sin ti.

Porque cada lágrima
significa un sufrimiento,
o no significa nada.
Porque cada mañana
amanece
siempre
definitivamente;
la inercia
clarea con el único propósito
de anochecer con luna
o sin ella
y sin estrellas,
sin esperanzas
ni sueños…
pero anochece.

Cada ocaso es
una batalla cumplida,
o vivida
tal vez perdida…
el obscurecer del día.
La vida es
y son varias;
la vida no son sueños
son más que pesadillas perdidas,
tampoco es un regalo,
nadie nos manda vivirla.
Y los amigos
son menos que las gotas de cera
que han caído en el olvido…

Espera,
detente,
mira hacia atrás
respira…
me verás saludándote desde la otra orilla del mar;
los recursos se me escapan,
las palabras se me agotan,
escurriéndose como la cera
de tu futuro incierto
que ha llegado,
lejos,
de vuelta a mi…
Cada gota de tu espera
fue un amor fallido
acá tengo una vela nueva
alumbra la oscuridad
que tanto te has prometido.
Tu vida
puede dejar de ser
algo incierto
y llenarse de calor.
Se necesita valor
para admitir el sufrimiento
y sinceridad
al mirar atrás,
respirar,
dejar de esperar
y disfrutar.
Por todo aquello
y lo que me falte por decir,
por cada lágrima cerosa;
de esas derramadas con tanta frecuencia.
Te regalo estas perlas translúcidas
Ya vez cómo si puedes reírte de ellas…
Me rehusé,
deseché,
volví a usar mis dedos
y las plumas de tus brazos.
Recupero al viejo amigo pesimista…
Aquel llevado lejos
por la inconstancia
de un sentimiento vano
que no alcanzaba la felicidad.
El cielo y el infierno están en ti... tú escoges.
























“and the rest is silence…”