23.11.05

diálogos efímeros XXI

- ¡Hola!
- ¡¡Hola qué milagro!!
- Si verdad? Hace tanto tiempo...
- ¿Cuántos años tienes ya, 24 ó 25?
- Ni una ni otra... tengo 23.
- Por lo menos ya eres mayor de edad
- ¿Y eso qué tiene?
- Nada, era broma, porque según tú cuando te conocí eras menor de edad.
- Según yo si.
- Cuando me fui a Australia todavía eras menor.
- ¿Y tu novia australiana?
- Es holandesa.
- Según yo la conociste en Australia.
- Si, pero es de Holanda.
- ¿Y sigues con ella?
- No, hace un buen rato que ya fue!
- ¡Ah!
- Pues a ver cuándo nos vamos a echar unas tortas.
- Ejem... si... este... unas tortas… bueno, pues nos hablamos.

(Y jamás se volvieron a encontrar)

Agradezco este diálogo a Redrum quien nunca se animó a invitarme unas tortas y eso salvó nuestra relación, jejejeje.
Nadie dice “te invito unas tortas” ¡nadie!
Tomen nota pequeñas serpientes.




18.11.05

camina


Esta semana me toca
tal vez me toque hoy mismo...
Respiro,
aunque cuesta trabajo

siquiera decirlo.
Camino
forzando a cada pie
para seguir al otro.
El sol me hace pestañar
y veo borrosa

la calle.
Escucho el sonido
del motor

de un auto
que se aproxima.
Suplico a mis pies
que dejen de caminar
y corran,
pero no me hacen caso;
como siempre...
El barniz
del automóvil
brilla como
la luz artifical
que pronto veré.
Ahora me cuesta
más trabajo
respirar.

13.11.05

garabatos obsoletos

Te crees más vivo que nadie
y estás muerto.
Cierro los ojos,
otra vez el murmullo
ininteligible
al reanimar.
“Moriremos
Si despiertas…”
Te dice la voz en tu cabeza,
pero ya estás muerto.
Vaya cosas
que descubre uno
cuando busca en el cajón;
Notas veloces,
líneas rotas de servilletas,
cuaderno garabateado,
basura incomprensible…
¿Qué diablos quería decirle al mundo
cuando era joven,
cuando aún vivía?
Atranco el cajón
y abro los ojos,
respiro.
Hoy no quiero
saber nada
de la muerte.





7.11.05

on that monday years ago...

son los espacios
a solas
en el auto
los que sirven
o me ayudan
o solo distraen
las ganas de llorar.
aunque es más fácil
aceptar
que en realidad,
mi coche es
donde me siento
a llorar
y comenzarte a extrañar.

adiós...
a tus árboles,
me iré despidiendo de ti
de suspiro
en suspiro.











1.11.05

de noche... de brujas

bruja











Es de noche
Es de brujas
Tan solo un día más
Seguir caminando
Por siempre
En los huesos
Vestida de negro
Con los ojos ausentes
Es de noche
Y no volverás
Porque has dado marcha
Y no debes voltear
¿De qué te preocupas?
La muerte…
En su noche
Se ha robado un bulto
corazón
marchito y podrido;
creo que era el tuyo.
Porque ahora te quejas
de sentir
terrible dolor.
o de ya no sentir
más que el frío
del vacío interior.
Quedas solo
aferrado
a la ausencia
de algo
que alguna vez
te hipnotizó.

Caminan las brujas
de noche te guían,
te arrastran
y obligan,
golpeando con fuerza;
impera intención
de seguir llorando
ya sin ojos
y sin corazón.

Sin motor caminas
pronto terminará
el corredor
donde nadie mas pasa;
donde al tambalear
no tendrás de qué asirte
ni sobre quién llorar,
nunca más…
Porque la noche
de brujas
de muerte ajena
te ha obligado a caminar
caminar,
caminar,
para no estar viva,
para no estar muerta,
para ya no estar…

Aunque sea el dolor
no te es extraño
ya lo conoces,
lo has venido viviendo
lo has venido muriendo
al caminar por aquí.

Y al final
sólo deseas
que la señora de negro
en su noche,
en su día,
en su vida…
Se lleve el dolor
el frío interior
y te deje vacía.