29.11.06

que mi cariño
no te irrite
como lo hacen mis letras
y cuando digo
te quiero
es porque
te quiero...
aunque no te parezca.

y cuando digo
te extraño...
te extraño
y te aguantas.

a lo mucho
puedes sonreir un poco,
en silencio
dentro de tu mundo personal
exilio interior
la casa del árbol.

ese lugar
donde cada noche
te preguntas
¿vivir dentro de mi
me hace feliz?

ser
como eres
es ser
todas las personas
en el mismo lugar
y al mismo tiempo

ser nada
permanecer en secreto
rompecabezas
de la humanidad

todos los ojos
del mundo
te miran
perplejos.

la gente
te piensa
soberbio
y complejo

empero
el banderín
sobre tu cama
se lee distinto

enigmático
simple y sincero
y siempre
siempre te quiero.

14.11.06

diálogos efímeros XXVII (de colección)

Mi definición de “amigo” es aquella persona que comprende a Pulp como yo.
Mis mejores efimerías siempre están relacionadas de alguna manera con Pulp. Si Jarvis, eres mi adoración y mi inspiración y te amo...
Estoy viendo a Pulp ejecutar majestuosamente “The Fear”...


- No veo, me tapas la luz.
- ¿Qué vas a escribir pendeja?
- Ya verás.
- Verán mis nalgas.
- Es sobre el video de Pulp.
- ¿Qué tiene?
- Te dije que, después de Sonic Youth en vivo, “The Park is Mine” de Pulp es lo más pacheco y alucinado del mundo.
- Pero en vivo ha de ser más pacheco aún.
- ¡Obvio wey! ¿Te cuento algo?
- ¿Qué?
- ¡Algo que está muy cabrón!
- ¡Dime!
- L estuvo ahí.
- ¿Dónde?
- En Glastonbury... en ese concierto.
- No mames.
- Si, tiene una foto hasta adelante.
- ¿Neta?
- Si, una que creo que salió hasta en los periódicos.

En esta parte, como en todas las veces en uno de mis diálogos efímeros, se nos olvida qué sigue...

- ¿Y luego?
- ¡He ahí lo efímero! Que todos los finales los olvido y luego... cuando los transcribo en la red, me tengo que inventar un nuevo final.
- No sé de qué estás hablando.
- Así como Sancho Panza con la tablilla de memoria donde el Quijote le hace escribir la misiva para Dulcinea y éste se olvida de cómo empezaba.
- mmmm.
- Un diálogo efímero es como ese mensaje mal interpretado por Sancho hacia la Dulcinea de su amo... es también igual de fugaz que el amor.
- Hubiera estado genial que en vez de tu pinche rollo cursi hubieras puesto la pendeja que realmente dijimos.
- ¿Cuál pendejada?
- No se wey... pero seguro no era algo tan complejo como lo que acabas de escribir.
- Complejas mis nalgas.
- Si, esas también.
...
...
...


- ¿Eres zurda?
- Si.
- Escribes rarísimo.
- ¿A ver... tú como escribes?
- Bueno... no cuenta que mi letra esté horrible porque estoy totalmente drogado.
- Claro
...
...
...
- Oye.
- Mande.
- Vas a ver que sólo tú y yo nos vamos a reír de esta mamada.
- No, todos tus fans siempre se ríen aunque no entiendan un carajo.
- Estás tan lleno de odio.
- Ya se pendeja... cállate.
- Por cierto... yo no escribo raro... raras tus nalgas.
...
...
...
- Osea... esto está buenísimo
- No manches, ¡es una porquería literaria!, es decir... pusiste nalgas como 70 veces
- Es para el raiting de Google.
- El wey de la RAE que siempre te tira mierda, esta vez te va a censurar.
- ¿Qué te puedo decir? No hay nada mejor que pachequear.

6.11.06

a la orilla del mundo

Vengo a tu casa
orilla del mundo
refugio exclusivo
del naufragado amor.

Inútilmente
enciendo el fuego
pies helados
y tiritar dental.

A lo lejos se escucha
un carpintero
algunos gorriones
se escuchan
ardillas
la madera se hincha...

se escuchan
gritos
civilización tiempo atrás
mundo que cambio
por verde soledad.

Duermes
desde hace seis años
y duermes,
tus manos respiran mi vientre
duermes...

Abro los ojos
desde el exilio
algo me sigue los pasos
a través del bosque.

Al voltear descubro
el ansia
es celosa
de mi soledad.

En este destierro
se sigue olvidando
el tiempo presente,
se manifiesta el miedo
por recordar
seis años atrás

Cavar
bajo la tierra
con los dedos
llenos de cal
nitrato de sodio
gusanos...

Se escuchan
risas de un mundo mejor
acalladas
por el encender inclemente
de un motor.

Das un giro
estremeciéndote
y sonríes...

Se escucha nada
luego los carpinteros
al compás de un exaltado
corazón
y un par de ardillas plateadas.

Al interior
de esta cabaña
doble altura en los techos
exceso de chimeneas

el inventario correcto:
metal, alcohol,
un tanque de gas
y fijador en aerosol.

Una sierra corta la madera
el bosque sufre
y los carpinteros
se van.

Volar como ellos
siguiendo sus reglas,
cagar el bosque
volver a respirar.

Los vidrios
se estremecen
por esta soledad
e incendio mi mano.

Respira hondo
siente el humo
nublando la atmósfera
seco el cerebro,
los ojos
y el paladar.

Pasan segundos
transcurren las horas
¿seguirás dormido?
¿porqué no te puedo despertar
en mi?

Seis años lejos
el destino te trajo
de regreso
y bien... aquí estoy

con mi pluma,
mi cuaderno
de notas
y el caparazón.