28.11.08

malenito



Este miércoles 26 de noviembre atropellaron a Draco Malevolgio, cerca del parque.
Purgó sus penas esa noche y la mañana del jueves 27, a la edad de 13 años, lo durmió su veterinario de toda la vida.
Murió, como bien decía mi abuela, atropellado, pero en libertad.
Y murió mirando al ser que más amó en su vida...
a mi madre.



Ahora sus restos descansan en el jardín de la casa donde ambos vivimos tantos momentos...



Descansa en paz Malenito.
Te quise tanto.
Y Siempre te voy a recordar.

25.11.08

20.11.08

brazil

la burocracia es un mal homogéneo y universal
creado por el hombre para aniquilarse a sí mismo
l e n t a m e n t e

14.11.08

locuras de sardinas argentinas


lesbiana literaria
y absolutamente marihuana
con una morbosa adicción
por caminar a solas
en bikini azul celeste
y tacones carmesí

el complejo
y el rechazo
son herencia
de una memoria colectiva
absurdamente tercermundista

delgada
espiritifláutica
el espejo le responde

tangueros vestidos
que descubren
un corpiño
color crema provincial

y traduce a garabatos
unos versos mal rimados
mientras erotiza
el recoveco celestial

una novela
escrita entre sueños
y ácidos galácticos
retumba en sus oídos

mezclándose
con la parte final
de una novena sinfonía
cantada en alemán

pretenciosa
mal escrita
y sublime

tal como el vuelo accidentado
de un pájaro
al desangrarse
en el jardín

4.11.08

sobre el antipoema

"si pudiera encontrar el vacío más hermoso"
lo aniquilaría
con mi simple presencia
y dejaría de existir...
estaría yo
nuevamente
en soledad
¿dónde quedaría la hermosura?

2.11.08

calaverita argenmex

En el cementerio
De la Recoleta
Estaba la muerte
Bailando contenta.

La habían invitado
A una recepción
Con pompas y flores
Y gran pretensión.

Esperaba encontrarse
Con la crema y nata;
Tal vez Bioy Casares,
Girondo o Larreta.

La Flaca tocaba
En miles de puertas
Invitando a los muertos
A irse de fiesta.

“Evita querida
Sal pronto de ahí
Vestite muy linda
Vamos al jardín.”

Jugaba esperando
Con ansias y gozo
que algún mexicano
tirara el rebozo.

“¡Oiga compadre!
Amigo Avellaneda
Le invito aunque sea
Una ronda de chelas.”

Mas ningún mexicano
Asomó la cabeza
Porque todos estaban
Afuera en la feria.

Y después de un rato
De tangos cantar
Se le acabó el tequila
Y se puso a llorar.