18.8.10

sobre juguetes modernos


ayer me costaba trabajo dormirme. en realidad, estaba haciendo tiempo para el midnight snack. pero mientras leía, algo no me dejaba concentrarme; twinkle twinkle me taladraba la cabeza desde dentro.
la mitad de los juguetes de mi hija tienen esas melodías pedorras
yo intento ponerle música: música para comer, para dormir, para viajar, para jugar. y generalmente cuando escuchamos música, escucha cosas chidas; músicas que por lo menos a mí me gustan y las comparto con la bebé.
pero el pedo son los juguetes; el gimnasio con los colores, los botones que se prenden y apagan, espejitos, twinkle twinkle...
lo que algunos llaman "la cultura gymboree," de la cual, tal vez, en 10 años la gente diga: "no era cierto, el chamaco no necesitaba sobre estimulacion"

como muchas otras cosas en la crianza, la (sobre)estimulación temprana es un dilema.
lo cierto es que conforme pasan los meses los críos se aburren más rápido y, ante esta realidad y pese a la mediocre imaginativa de los padres, existe una creencia equívoca en que aturdiendo al niño con espectáculo de luz y sonido lo distraen y -aunque no lo aceptemos- con esto, nos lo sacamos de encima.
y la onda no es distraer al chamaco... sino jugar con él.

el dilema entonces, reside en que no siempre es "play time" para los padres que eventualmente tienen que cocinar, trabajar, manejar, ir a cagar... entonces necesitas de estos aparatos sobre estimuladores para que te hagan el paro con niños tan demandantes.

ahora, si no se combinan con otras cosas; el crío se acostumbra a cajas mágicas, mucha luz, mucho sonido y, cuando el niño crece... lo perdiste... no va a interactuar con nada más que con la play station

es así...