23.10.11

sueños surrealistas

Soñé que iba a una boda en pareja con un antiguo compañero de colegio que se sorprendía por el nacimiento de un pelo infinito en mi cara y me mandaba a la ducha. Soñé que corría sangre por las venas del mundo y alguien la desperdiciaba lavando la calle a manguerazos de agua colorada mientras charlaba con un espectro. Los piojos me comían las ideas. Yo me comía los piojos.  Eso me volvía todas las mujeres que conocí en mi vida. “La finalidad de la vida no es prosperar sino transformarse." me decía Eileen Agar.

Desperté y me lancé al vacío.

Leonora Carrington

21.10.11

El gato y la simbología ambivalente IV




El gato como símbolo de poder


   “He estudiado a una gran cantidad de filósofos y a una gran cantidad de gatos.
La sabiduría de los gatos es infinitamente superior.”[1]

Existe otra acepción más para sumar a esta connotación polémica alrededor del gato, y es su estatus como símbolo de poder económico.  Ya dijimos que en el Renacimiento y la Ilustración, los gatos se convirtieron en compañeros y amigos de grandes personajes.  Con la aparición de una nueva clase social -la burguesía- el gato (comúnmente relacionado a reyes y figuras de poder hegemónico) pasó a ser un bien deseado por los señores burgueses.

Durante el siglo XVIII, en los talleres de imprenta franceses, se comenzó a poner en práctica una derivación exótica de la fiesta de San Juan en donde, tradicionalmente se mataban gatos.  Pero esta vez, a los gatos no se les mataba por considerarlos entes demoníacos, sino por ser íconos del poder de los patrones opresores.

Robert Darnton, en una obra titulada “La Matanza de los Gatos y otros Episodios en la Historia de la Cultura Francesa[2] relata un cruento episodio llevado a cabo en el patio del taller de la imprenta en la calle Saint-Severin de París. En general, el autor dice que, al hacer historia sobre la vida privada de los trabajadores, el apartarse del camino trillado y ortodoxo de la historiografía contemporánea no es una metodología en sí, pero el uso de fuentes como anécdotas, poemas y cartas (como en el caso de este testimonio), otorga la posibilidad al lector de disfrutar visiones poco usuales de la historia que pueden ser muy reveladoras.[3]

En este caso en particular, la matanza de gatos es como una metonimia[4] que representa, simbólicamente, la opresión burguesa ante los obreros de las imprentas parisinas en el siglo XVIII.  Los impresores vivían y respiraban una atmósfera de costumbres y creencias tradicionales que lo penetraba todo. En un contexto general, los gatos simbolizaban, entre otras cosas: sexo, violencia y brujería. Eran utilizados para muchos remedios medicinales y con frecuencia, eran un símbolo importante del Carnaval.  El carnaval en Francia, como en otros lugares del mundo, ha sido por siglos un medio utilizado por la juventud para expresar sus deseos más carnales, permitiendo a la gente del pueblo salir, por unos momentos, de la represiva realidad. Matar a los gatos significaba muchas cosas, pero en el caso de los obreros de la imprenta parisina, significaba humillar al patrón burgués y “violar” de manera simbólica la intimidad de la patrona al matar a la gata consentida Grise (que era como parte de la familia) y dar a conocer así su adulterio con el sacerdote del pueblo (algo sabido por todos, incluso por el patrón, pero nunca exteriorizado). No conformes con eso, el texto revela que los obreros, después de cometer su fechoría, reían a carcajadas en el taller, al ver cómo el aprendiz, que era un excelente copista (imitador), repetía la escena de la matanza una y otra vez, no para recordar a los gatos difuntos, sino para restregarle al patrón que habían encontrado una ranura por donde violar su autoridad, cogerse al gato, matar al gato, ultrajar a su mujer, una y otra vez remembrando como cual eco, esta violación a su autoridad. 

En este texto no podemos encontrar un odio de clases porque aún no existe la consciencia de clase, aunque si se manifiestan las diferencias entre unos y otros, ricos y pobres por lo menos.  Pero al no haber conciencia de clase, la clase obrera no puede rebelarse por completo y busca siempre medios para liberar su represión, utilizando al gato como un símbolo que alguien tres siglos después no comprendería a menos que tuviera claro el contexto en el cual se llevó a cabo la gran matanza; lejos de dios, lejos del diablo y, como siempre, más cerca de los seres humanos.

Así, aparece en el testimonio histórico una tercera faceta de la compleja simbología felina. Y se explica, de una manera novedosa, que este animal/dios/demonio matado tantas veces, siga conservando, algunas de sus tantas vidas.

para más sobre la simbología felina leer los capítulos anteriores:
1. entre el dios y el demonio
2. el gato como dios
3. el gato como demonio


[1] Se atribuye esta frase al escritor francés, Hypolite Taine.
[2] Robert Darnton, La Gran Matanza de los Gatos y otros Episodios en la historia de la cultura Francesa”, FCE, México,2000.
[3] Cita: cuando no podemos comprender un proverbio, un chiste, un rito o un poema, estamos detrás de la pista de algo importante (pg. 12).
[4] Figura retórica que designa una cosa con nombre de otra.

17.10.11

cuestionario de Proust




Cuál es el más bajo nivel de miseria ? la ignorancia

Cuál es tu idea de felicidad en la tierra ? estabilidad emocional

Quiénes son tus héroes favoritos de ficción ? Jean Valjean… porque es muy real

Quiénes son tus personajes favoritos en la historia ? los bandoleros sociales (Robin Hood, Pancho Villa, los evasores de impuestos).

Quiénes son tus heroínas favoritas en la vida real ? 
las mujeres que se levantan a las 6am a vender tortillas en un pueblo olvidado y a las 12am siguen con la sonrisa en la cara, porque la vida es maravillosa.

Quiénes son tus heroínas favoritas en la ficción ? 
hay muy pocas heroínas en la ficción que me gusta. pero la protagonista de Great Expectations, Estella.

Tu pintor favorito ? Van Gogh, Rothko

Tu músico favorito ? Bach (aunque sea trillado), Mozart, Jarvis Cocker más moderno

La cualidad que más admirás en un hombre ? la honestidad

La cualidad que más admirás en una mujer ? la discreción.

Tu virtud favorita ? El orden.

Tu ocupación favorita ? escribir

Quién te gustaría ser ? yo misma pero sin remordimientos

Cuál es tu color favorito ? morado

Cuál es tu ave favorita ? el xenzontle

Cuáles son tus escritores favoritos de prosa ? EJ Hobsbawm, García Márquez, Alejo Carpentier… hay muchos. Creo que es más por libro que por autor.

Quiénes son tus poetas favoritos ? Pasa igual. Mi favorito es el viaje en paracaídas de Huidobro.

Quiénes son tus héroes favoritos de ficción ? Esto no lo habían preguntado ya? Qué pocos héroes que tiene mi generación… Batman

Qué es lo que más te desagrada ? me desagradan muchas cosas. La gente en general. La gente estúpida en particular (osea, es una redundancia)

Cuál es tu mayor miedo ? Morir ahogada en una alberca con cubierta automatizada que además sea pista de disco del otro lado. (lo he soñado ya varias veces)

Qué evento en la historia militar admirás ? Me divierte el hundimiento de la armada invencible. La invasión Francesa a Rusia en 1904. Las guerras del Peloponeso. La gran batalla de Puebla!!!!

Cómo te gustaría morir ? en casa, en paz, pudiendo despedirme de la gente que quiero.

Con qué frase te gustaría que dios te reciba ? quién escribió estas preguntas? por dios!!! que mamada… me gustaría que me recibiera el coro de ángeles cantando “adeste fideles” 

Cuál es tu mala palabra favorita ? pinche

Cuál es tu palabra favorita ? van variando. generalmente son cosas que yo invento. como mengambrea (hecho de un material de origen dudoso). o palabras graciosas, como descuachalangar (desmembrar) creo que ésta también la inventé yo.
y algunas del argot chilango de mi generación como: chale. me gustan mucho las palabras del lunfardo, como totiga y zapán aunque ya casi nadie las dice

13.10.11

Elisa DiBiase - Trío

¡Caracoles!
Han brotado de esta tierra húmeda.

Sus conchas son pequeñas cuevas 
donde aún resuenan los ecos de la lluvia.

Legiones pluviales invaden el jardín 
y trepan por la casa; 
se mueven con el paso inmemorial del agua 
(con esta lentitud han esculpido los ríos las montañas).

Estoy segura que sus almas copian la gota en un cántaro que canta. 

La frescura de la noche es suya. 

(El infinito respira en espirales.) ~





Ícaro
No te equivoques,
no son de ave estas alas que desde mí
extienden su hermosura.
Sus dedos las recamaron de oro líquido
y levísimas plumas.
Dédalo las hizo para la fuga.
Y tampoco te engañes
que, aunque pesan y las mueve el aire,
su material es un ebúrneo sueño y,
aunque las venzan las brasas solares
y se despedacen
                       y yo caiga
y el océano me engulla y me desolle,
ese sueño y mi figura
en la cenit de la belleza fulgurante
permanecerán.

El vértigo del sol en mis pupilas es inmarcesible. ~




La mosca
En tu corazón seis patas. 
Pesa y zumba el presagio negro. 
En ti ha posado el asco craso de sus alas. 
Te reflejas en todos sus ojos
              [y no te tiene miedo. ~







Elisa di Biase (Ciudad de México, 1981) estudió Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM. Actualmente cursa estudios de maestría en literatura en la Universidad Complutense de Madrid, con el apoyo de una beca de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.



5.10.11

una silla, un tronco y el flashazo en unos matorrales.

de Las Historias de Alberto Chimal
[setenta]
Desde donde estoy
No alcanzo a ver el fin del bosque,
No distingo si es una silla tapizada o rota,
No sé quién se esconde tras el leño
de un árbol caído o de una pierna putrefacta.
Eres una iguana
o un pedazo de papel periódico expectante,
Tal vez una liebre asustada
en vez de una bolsa de plástico volando al sur del océano atlántico,
Eres un flashazo artístico de una canaleta llena de mierda
o la tapa sensacionalista del crimen de Candela.
Puedes ser tantas cosas…
Pero no eres nada;
Eres el retoque ideático
de un programa de computadora
masivamente instalado
en teléfonos celulares
y en millones de cabezas.

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imagen e idea original del blog de a. chimal.

3.10.11

Alfonso Armada (fragmento)



En la radio alguien canta en otro idioma:
melodías de barco de vapor.
Pero nadie tararea, nadie baila.
El tiempo corre en zig-zag
y luego se queda desmadejado
como un muñeco en una esquina.


Después la cama estará fría,
y me quedaré pensando
escuchando las melenas de lluvia
contra el patio,
los últimos grifos,
una sombra que no entiendo
susurros
y los sueños empiezan a correr como arañas.
Un gran esqueleto de ballena
y nosotros jugando al escondite.
Xilofón de risa y viento.
El relojero agachado sobre su mapa del tiempo,
el zapatero golpeando contra una goma insensible,
el tranviario que no sabe que me lleva al paraíso.
Y una mentira,
una moneda que ha perdido la efigie
y la luz que me toca el pecho como si fuera mi madre.
Si brilla una estrella
me la meteré en la boca,
ahora que todavía no sé decir lo que siento
y la culpa es polvillo de mariposa,
la sombra de una torre
que tronza mi tranvía.