29.11.12

Helena

se levanta la marea en aquella esclava
mujer
salvaje

acallando la furia


se apaga el fuego

de todo aquello
que ardía
en el interior

de tu caballo de madera


Nightingale so shy amid the breath of the leaves,
you who bestow music, coolness of the forest
on the broken bodies, on the souls
of those who know they will never return.
Blind voice, you who search amid darkened memory

for footsteps and gestures, I would not dare say kisses,
and the bitter, rising sea in the wild woman slave.

—George Seferis, from “Helen,” trans. from Greek by John Chioles. Illustration Credit Yeji Yun.


Paris Review

27.11.12

Roberto Juarroz


Un amor más allá del amor, 
por encima del rito del vínculo, 
más allá del juego siniestro 
de la soledad y de la compañía. 
Un amor que no necesite regreso,
pero tampoco partida. 
Un amor no sometido 
a los fogonazos de ir y de volver, 
de estar despiertos o dormidos, 
de llamar o callar. 
Un amor para estar juntos 
o para no estarlo 
pero también para todas las posiciones 
intermedias. 
Un amor como abrir los ojos. 
Y quizá también como cerrarlos.
imagen de: preferiría no hacerlo 

19.11.12

catalinas sur



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Tan breve es Catalinas Sur que te deja con ganas de volverlo a leer. Tal como The Sea  de John Banvielle, es un libro circular. Podría incluso ser un extracto de cualquier fragmento de García Márquez, salvo que esto no es Macondo; es Buenos Aires…

y Catalinas Sur
está vivo

Nos encontramos ante la descripción de un rioba musical, un momento redondo, una memoria aromática. Donde las paredes finas enamoran a los desconocidos. Donde toda la gente se pierde entre calles sin nombre, porque no consigue ubicarse o porque le gusta bailar en el río cuando suben las aguas.

Catalinas Sur, en la memoria de Anahí Flores, es un lugar del realismo mágico porteño. Un espacio en la frontera cultural de miles de inmigrantes que pusieron los primeros ladrillos y los primeros fideos de esta fantástica experiencia social.

Pasa un barco.
Desde el barrio, se escucha la sirena.
Los vecinos se toman un segundo:
recuerdan
el día que llegaron al puerto
más de un siglo atrás
aunque nunca 
hayan cruzado  el océano.


Cambiar de página es ser bombardeada dulcemente por ojos soñadores, trasnochados efervescentes, almas nostálgicas que quieren vivir cerca del mar pensando que eso los mantendrá cerca de sus recuerdos.

Así es Buenos Aires a los ojos de esta lectora, que devora una vez por semana los poemas simples y melodiosos de Anahí Flores como para ratificar la idea de que esta ciudad es un lugar fantástico, infinito, que vale la pena explorar.

Suspirando por la noche que se escapa por la ventana, los árboles que se abrazan en la plaza, los olores de la nostalgia centroeuropea que invaden las cocinas paralelas de la pampa, y las viejas que caminan al sur del mundo. Catalinas…

Doble aplauso merece este compendio de poemas al estar impreso y encuadernado por Eloísa Cartonera. Una editorial que literalmente recicla cartones para dignificarlos envolviendo poemas hermosos por su liviandad y franqueza.

La poesía es una cosa de todos los días, que está enmarañada con la ficción, la nostalgia, la magia y la música.

Imposible no pensar en el gran maestro Ray Bradbury que prologó Farenheit con la siguiente frase “si os dan papel pautado, escribir del otro lado”.

pasa el mate de la mano de él a la de ella,
deja un vapor en el aire.
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Anahí Flores, Catalinas Sur, Eloísa Cartonera, 2012.

16.11.12

8.11.12

César Vallejo

Vengo a verte pasar todos los días,
vaporcito encantado siempre lejos...
Tus ojos son dos rubios capitanes;
tu labio es un brevísimo pañuelo
rojo que ondea en un adiós de sangre!

Vengo a verte pasar; hasta que un día,
embriagada de tiempo y de crueldad,
vaporcito encantado siempre lejos,
la estrella de la tarde partirá!

Las jarcias; vientos que traicionan;
vientos de mujer que pasó!
Tus fríos capitanes darán orden;
y quien habrá partido seré yo...

Jarcias

1.11.12

diálogo efímero LVIII: Tú, muchas veces tú…

Todas
las cosas del mundo
surgen de una relación…

en el espacio de
la relación
aparecen las ideas…

no sabía que pensaba eso
hasta que me encontré diciéndolo
en una charla con una amiga.

¿Lo dije yo o lo dijo ella?
¿Es mía la idea?
¿O es de los dos?

Hay ideas
que se construyen 
entre dos personas 

habilidad de completarse 

las frases con conceptos
afines.

discuso colectivo...

ideas que bailan
en el silencio y la complicidad
de la madrugada.

sin embargo


las ideas 

se distancian
con el amanecer

y se van tarareando

en solitario
cada una por su lado

a tal punto que

unos meses después
es más fuerte la sensación

de que uno no tuvo 

conversación alguna

no dijo nada...


simplemente

lo soñó.