7.10.08

la espera

Te están echando en falta tantas cosas.
Así llenan los días
instantes hechos de esperar tus manos,
de echar de menos tus pequeñas manos,
que cogieron las mías tantas veces.
Hemos de acostumbrarnos a tu ausencia.
Ya ha pasado un verano sin tus ojos
y el mar también habrá de acostumbrarse.
Tu calle, aún durante mucho tiempo,
esperará, delante de tu puerta,
con paciencia, tus pasos.
No se cansará nunca de esperar:
nadie sabe esperar como una calle.
Y a mí me colma esta voluntad
de que me toques y de que me mires,
de que me digas qué hago con mi vida,
mientras los días van, con lluvia o cielo azul,
organizando ya la soledad.

Joan Margarit

3 comentarios:

Ramiro dijo...

me gusta la nueva imagen que tiene tu blog, asi como la foto...

Saludos

Amorexia. dijo...

Lo dije en otro sitio

la ausencia es incomible, intragable, inutil e incomoda, pero es fiel.

Saludos desde mi extraño país

¨ dijo...

y quedan, lilas, estas manos asi, abiertas, abiertas para nadie. alguien estalla contra la ausencia de su nombre. shhh. nadie viene. shhh