10.9.04

malicia II

Del Hoyo al Noyó
I I

Malicia resbalaba por un hoyo que bri(ha)llaba sin luz. Cayó y cayó y, de milagro, un cayo no se sacó (jejeje). Lo que vio a continuación fue una continua secuencia sin ciencia de imágenes inconclusas que se parecían mucho a aquellos sueños sin color que tanto recordaba, a diferencia de que esta ambi-realidad era colorida hasta los huesos ¿de quién?
De pronto divisó al Bonejo y le gritó con todas sus fuerzas para que volteara la vista pero éste NO-oyó y por el agujero de un portal se escabulló. Malicia eNOjada pensó que todo eso era una jalada, el absurdo más increíble que le había (o hubiera) sucedido jamás y quiso seguir (re)descubriendo aquel mundo riendo y abriendo caminos.
Malicia se desacercó del hoyo por el que cayó y se desalejó del agujero por el cual el Bonejo, al NO-irla, saltó. Una voz se materializó en un joven de ojos cansadamente viejos y dijo con una risa metódica:
- Buenas tardes. Soy Sean Austin, mucho gusto. Estoy revisando una información muy interesante. Tengo 27 correos nuevos y ya amenazaron con quitarme la cuenta de correo. La mayor parte de ellos son basura pura, propagandas y cadenas, nada interesante… pero aquí hay uno que vale la pena mencionar: Mi tío John que vive en Taipei murió… hace diez minutos. Mi primo me envía saludos. Tengo aquí treinta razones por las que una cerveza es mejor que una mujer y algún desviado mental me envió un vídeo bastante gráfico de una persona suicidándose con unas tijeras de punta chatita. Ya saben, todo lo normal. ¿Qué pasa niña? ¿Crees que esto no es normal? Tal vez…
- ¡No por favor! No necesito más cyberñoños en mi lista de SINtactos. De ser antaño grandes huracanes, se han (des)tornado demasiado normales; las normas les han afectado. Son todos una gran cant(o)idad de STEREOtipos mismos que rayan en un pentagrama unísono de la discordia. Disculpa mi discordialidad cortada pero tengo prisa por BUSCAR algo que jamás haya encontrado.
- ¡Ah! Lo que no sabes es que yo conozco a la no-persona perfecta para eso que buscas. Él es REconocido como el Buscador de Respuestas. ¡Eh buscador! – dijo desvaneciéndose - Acá te buscan.
- Buscador: Buenos días, o tardes, es que ya sabes como es esto de la globalización, siempre es buenos días o buenas tardes en alguna parte del mundo. ¡Pero qué modales los míos! Si de Tonterías se trata yo soy lo que necesitas, conozco todo de la A a la Zeta, incluso de hongos. Puedes llamarme “El Buscador”. ¿Eres nueva por el rumbo? No espera, no me digas, yo adivino. Soy un experto leyendo cookies, pankekies y bisketies. Tú eres… Malicia ¡Pero claro! Si he desdibujado tus sueños por años, es lo que mejor se (des)hacer ¿Cómo no te reconocí? Bienvenida mi Malice a este mundo de chamberlines, charlatanes, charadas, chacharas y chacales ¿En qué puedo servirte?
- Ando y desando, y busco y desbusco, y no encuentro un cuento que me llame la atención, sólo leo libros que me dejan libre y yo quiero algo que atrape mi mente. Me desconcierto en este hoyo sin luz buscando un Bonejo que me lleve al paradero de algo que nunca antes jamás haya visto ni sentido ni olido en la no-realidad de mi vida. ¿Me puedes ayudar a buzcar?
- Buzzzzzzzzzzzzz, tus deseos son órdenes.

Es buscador era un ente deSente que sondeaba cada zona por la que caminaban y hablaba poco, pero en una de esas habladas le des(es)cribió, o (des)dibujó, a Malicia un mapa me(enfermé)ntal del país de las Tonterías. Lamentablemente, Malicia noyó ni pizca de lo que decía, sólo ponía atención al sin fin de colores que olía y a la multitu(extraor)dinaria cantidad de olores que veía correr ante sus ojos color del VI-no. En un instante, toda la gama de zen-saciones desapareció y se tornó en un tormentoso gris triste que se incrusta en las entrañas haciéndote sentir miserable-mente triste.
El Buzcador se paró en seco ante un letrero que decía en letras grises: Lavilledieu.
- Lo siento Malicia – dijo con un mur mur mur mu yo – no puedo seguir, ésta es la puerta del límite; la puerta hacia La Villa de Dios, donde todo es triste. Pero es el único camino para llegar al final y, si has de terminar, determina tu mente con un As de luz, puesto que si no lo logras, jamás has de regresar.

Y sin despedirse, se puso en marcha dirección opuesta y se marchó para Siempre, desdibujándose al caminar. Aunque he de contarles (1,2,3) que no se fue por siempre, puesto que Siempre era otro lugar del país de las Tonterías y, si Malicia hubiera prestado un poco menos de atención a sus sueños, hubiera sabido exactamente donde siempre se encontraba Siempre en el mapa men(fermé)ntal que desde el hoyo al Noyó, el buscador le (des)dibujó.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

doñanui:

entendí algo más con la segunda parte y el link de silicia. será que no me
gusta leer en pantalla, que peco de ciberñoño, la brecha generacional o el
sereno... pero en verdad me perdí la primera vez que leí tu malicia (y
llegué a tu blog porque justo ando leyendo ese libro de darnton). en fin.
gracias de nuevo y, aquí entre nos, prefiero tu historia malicia a la
original silicia.

saludos,

bosquimano

Zadowsky dijo...

Mucho mejor Malicia II, sin menospreciar la primera parte, pero al leer la segunda se cierra el circulo, aunque quien sabe, seguimos esperando Malicia III. Anda animo!