23.10.04

confesiones de una chica fresa en la mazmorra

No suelo postear anécdotas personales
Salvo en el caso de las reseñas de conciertos.
Y tampoco suelo punkear un texto antes de tiempo.
Pero esta nota roja merece atención


ayer fui encarcelada en un presidio de mediana seguridad.



Privada de la libertad… ya no hay moral
Me sentí como Jean Valjean cuando alguien comenzó a llamarme como “hey! cero punto cuarenta y tres, pasa por acá con el MP”
Me detuvieron por conducir en estado de ebriedad.
Por gritarle a la criada que me subió a la patrulla a empujones.
Ni peda estaba.
*eso dicen todos güerita*
Me pasé por .03 grados de alcohol, esto lo decía un papel que nadie me enseñó y luego no quise firmar, con lo que concluyeron que estaba resistiéndome al arresto.
¡Al carajo!
El de derechos humanos y el del valet parking estaban coluditos y me pusieron un cuatro.
Pero soy pobre
Trabajo en intendencia
Y no tengo para sobornar a tanto tira
Así que dócilmente me dejé conducir al ministerio público
Por más que hice reír al médico y me diagnosticó como “no ebria, sí apta”, no hubo fallo a mi favor y me aventaron 20 horas de encierro en el penal del “Torito”.
Horas inmutables.
Sin fianza.
Sin mordida, porque justo hoy estaba el señor-licenciado-no-corrupción-superintendente-de-mierda-gracias.
De jodido lograron mis cuates que me quedara arriba en los separos
Y no en las galeras
Pinches cuates traían una peda envidiable
Yo casi no tomé
Soy Diminui tres chelas
De haber sabido me la ponía con wiskey
A las cinco de la mañana llegó un actuario
Alguien metió un amparo
Me iban a dejar salir
“suspensión inmediata del arresto" le gusta decir al anciano Lic.
Pero nada...
Resulta que venía mal el código del ministerio público y no había autoridad competente para soltarme.
Entonces me fui al Torito
Con otros cuatro muchachitos
Que se veían más asustados que Merboy cuando caminaba por el mercado de las flores y hierbas exóticas.
Para colmo el patrullero como que se detuvo en una calle misteriosa a hacer negocios con unos individuos montados en coches negros que cercaron a la patrulla.
Pensé que además de todo nos iban a violar antes de entrar a la cárcel.
No fue así
Y me tranquilicé
Hasta me aventé una siestecita profunda
Babeando el plástico divisor y toda la onda.
Pero cuando llegué al torito yo también me cagué.
Una amiga de la prepa ya había caído en las redes.
Y lo contaba todo tranquilo.
Muy divertido.
Pero está de la verga allá adentro.
Las presas mueven sus positos de metal al compás de insultos y van haciendo música con las rejas.



Y yo tenía ganas de orinar
De cagar
Y además creo que comenzó a bajarme la mengambrea entre las piernas.
Un tira me quitó los lentes y dijo “bonitos ojos café claro” (bonitas piernas)
En ese momento como que dije, mejor ya flojita y cooperando.
Otra vieja dijo “bonitos zapatos”
Ahí juré verlo todo perdido… caminar descalza hubiera sido lo peor.
Pero nuevamente llegó el actuario traído por un ángel guardián al que le debo hasta los chones.
Y salí a las ocho de la mañana, con apenas 5 horas de formal prisión…
es decir, que me faltan 15 horas más que podrían ser perdonadas por el juez cuando la demanda de amparo tenga lugar este próximo jueves.
¡Vayan a echarme porras!

Fui encarcelada amiguines de internet
Miembros de la pandilla basurilla, necesito un apapacho
Los cólicos de sardina no son nada comparados con la mugre de las celdas del Torito.
Nada
Nada
Así que ya saben, si algún día desaparezco es porque el amparo valió para pura madre y unos tiras pitufines vinieron a hacer cumplir el resto de mi sentencia.

Ahora si,
estoy lista
rían y búrlense de mí.
Tengo todas las liendres y chinches que se me pudieron haber subido
Pero que no les de asquito
Del miedo y la impresión del evento seguramente me quedaré calva
Los querré siempre
Dimi 0.43

PD: La lección –como bien dice la sabia y ponderada champiñón- no es dejar de tomar cuando uno maneja o dejar de manejar cuando uno toma… la verdadera lección consiste en ser más puta y zorrearle al MP y todo el elenco, cargar spray de pimienta para cegar a la perra que me arañó al subirme a la patrulla. Y traer drogas para pasar el rato porque no te dejan ni leer adentro de los separos.

PD2: los que no han leído la reseña de Sonic Youth, no dejen de hacerlo. También es una historia curiosa.