26.10.04

silicia en el país de las basurillas

gracias por siempre astrompeta, radhalí y lewis caroll ...



Silicia era una pecqueña microchip Lentium III que ¿corría? lentamente en
tres ttrreess t t t r r r e e e s s s lentocidades: Lenta, Lentita y Lentísima,
según la carga de trabajo en intendencia (la cual podía ser positiva o negativa)...
Siendo Positivos, Silicia gozaba de una rubia microsuavecabellera eléctrica,
siendo Negativos difícilmente alguien podría ver la belleza de dichos peloctritos...

Silicia tenía un Gatillo llamado Ak-47 que gustaba de ronronear como el sonido de
algunas unciertas baladas que, cuando te llegan al fondo del corazón...
literalmente te matan las e-motiones del tonti-chip.
Y un buen día... Silicia en su lento rrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrronrrrrrrrrrrrrrrrrrrronearrrrrrrrrrrrrrrr
dejó de ser la dulce y pecqueña microchip para convertirse
en una macro rata de antecedentes penales, encarcelada por el abuso del alcohol y enclaustrada en una fría y pútrida mazmorra, donde conoció a la sardina asesina quien se convirtió en su gran sen-sei aunque apenas pudiera botar...
Sardina, como todo pez, fue pescado en un acto delictivo-mágico-terrorista,
condenada a cadena perpetua en alguna isla canaria.
Al partir, regaló un hongo gigante a su amiguita...
Silicia, guardó el champ para un momento de extrema feli-deidad
y decidió escapar de la realidad tomándose una botella completa del anti-várices "Goicoechea" del doctor astromperra.
Pero el frasco en realidad contenía mortal gelatina de limón...
que de rancia e-motion le re-volvió re-loco el ce-Re-bro...
Jaló le la cola a su gatonto mertonto... más fuerte ven Aká-47,
tan fuerte que el tonto salió disparado a lentium velocidad III
y fue a parar al hoyo del No-oyó donde ha(vi)-es-taban sus amiguines imagina-Río-s...
y rió tan fuerte que ni el té se tomó al ver lo que sigue a continuación: